|
|
|
|
|
|
| |
| COMENTA ESTA NOTICIA |
| |
|
26.01.2009
El Ayuntamiento potencia el programa “Desmoviliza2” para prevenir el mal uso de las tecnologías entre los menores
|
|
|
|
|
La iniciativa de la Concejalía de Sanidad y Bienestar Social y Consumo pretende evitar el abuso de las tecnologías de la información y comunicación entre niños y jóvenes
El Área de Prevención de CAID, dependiente de la Concejalía de Sanidad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrejón, está llevando a cabo en distintos centros escolares del municipio, el programa “Desmoviliza2” que tiene como objetivo prevenir los problemas relacionados con el mal uso de las nuevas tecnologías. Este proyecto, en el que participan casi 1.200 escolares, está dirigido a jóvenes estudiantes entre 12 y 16 años con el fin de transmitir información y valores encaminados a sensibilizar hacia una utilización razonable de las tecnologías de la información y comunicación, resaltando los problemas y las situaciones conflictivas derivadas por sus malos usos. Además, se ha editado una guía para todos lo que participan en el programa, en la que se promueve el uso adecuado de las nuevas tecnologías, sin someterse a riesgos innecesarios.
Torrejón de Ardoz, 26 de enero de 2009. El abuso continuado de las nuevas tecnologías por parte de los menores de edad (telefonía móvil, Internet, videojuegos…) puede conducir al aislamiento, a la falta de dedicación a los estudios, al fracaso escolar y se puede convertir en algo obsesivo o con incidencia en las relaciones sociales sanas. Para abordar este fenómeno, el Área de Prevención de dependencias del CAID de la Concejalía de Sanidad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, diseñó y puso en marcha el pasado año el proyecto “Desmoviliza2” que se está aplicando en seis centros de educación del municipio y en el que participan, este curso, un total de 1.161 estudiantes de secundaria.
El innovador programa “Desmoviliza2” surgió de las demandas de varios centros de secundaria de Torrejón preocupados por este fenómeno entre su alumnado en el anterior curso escolar. Para dar respuesta la Concejalía de Sanidad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrejón construyó un programa piloto que se impartió el pasado curso a 290 escolares de 14 a 16 años de 3 centros educativos con resultados satisfactorios, y que este año se ha visto incrementado en más de 1.000 alumnos.
Estas actuaciones complementan las que se vienen realizando con el programa Avanzamos puesto en marcha en coordinación con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y en el que participan 190 alumnos de 10 y 11 años de 2 centros de educación primaria.
A diferencia de otro tipo de adicciones, las adicciones sociales o adicciones sin sustancia no están mal vistas socialmente, al contrario, cada vez se le compra a edades más tempranas esta tecnología a los niños y niñas. “En el caso de los móviles los padres los compran para tener la seguridad de tener controlados y estar comunicado con nuestros jóvenes y no está sancionado socialmente el uso del móvil, no siendo percibido como un objeto peligroso. Pero la barrera que distingue el uso normal de una tecnología, del abuso o del mal uso de la misma no está clara”, declaró Maite Gordón, concejala de Sanidad y Bienestar Social.
Además, durante el presente año escolar también se ha dado continuidad al proyecto piloto de prevención de adicciones no tóxicas a videojuegos e Internet “Avanzamos” para estudiantes de primaria en dos centros escolares del municipio que lo iniciaron el anterior curso escolar. Este proyecto, es promovido por la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid y la Concejalía de Sanidad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrejón y en él participan como experiencia piloto, que se prevé se extienda al resto de centros, un total de 190 alumnos de 5º y 6º de primaria.
Ambos proyectos consisten en impartir talleres de formación en el aula con el objetivo de prevenir el uso inadecuado y el abuso de la nueva tecnología entre los adolescentes del municipio.
|
|
|
|
| |
| Comentarios |
| |
| |
SIN MÓVIL NO PUEDO VIVIR
Los que nacimos a caballo entre la era analógica y la digital, con lo que la desorientación que los cambios conlleva. Vemos como las nuevas tecnologías se han instalado en nuestras vidas como cosa parida y alumbrada, para dar voz de nuestras lejanas palabras .Y una de ellas, es el teléfono móvil.
La televisión en color, fue anular los mates acromáticos y bipolares colores del blanco y negro. El video reproductor, fue la magia de como tener el cine en casa. Y la telefonía móvil, allá por los noventa, parecía herramienta adjudicada sólo para ejecutivos y gentes selectas de jactancia y vanidad demostrada.
Hoy, sería impensable no tener un aparatito celular como cosa normal, y hasta necesaria en nuestra vida cotidiana. Porqué, tener la palabra en el instante y en cualquier lugar, es demasiado tentador y seductor para los alientos rotos y estos tiempos que caminan tan deprisa. Las ondas navegan como en un río de afluyente, que recurva por las sendas las palabras viajeras que circulan por el aire; de oído a oído, de boca en boca van las palabras viajando por el viento que las transporta mudables y amenas. A veces, para que se oigan nuestras tristes quejas. A veces, nuestro más anhelo deseo de ser amadores y amantes que se nos olvidaron dentro de la sien. O las medidas de ese armario de cocina que hace tiempo que debemos de comprar.
Las compañías de telefonía, suelen echar el fruto después de la semilla, buscando adeptos por los rincones más callados y silenciosos de la juventud. Para convertirlos en discípulos de la tecnología más condicional, siendo los usuarios, siervos para esta nueva “religión” tecnológica de este siglo XXI, emanando del dictado de las multinacionales ambiciosas, que se retroalimentan de la gula, de una necesidad de estar comunicado y localizado al instante.
- ¡Hostia! Me he quedado sin cobertura. ¡Esto es mi ruina!
Quitarle el móvil a un adolescente, sería como castrar su libertad más honda y de íntimo suspiro, quedando su alma quebrada y desnuda, inherente. Pues sin el artilugio, el joven traumatizado y aterrado por la impresión de desviarse del camino, tóxico y adictivo de la tecnología, se vería perdido en un mar de adversidades. Sintiéndose sólo y mutilado de su desgracia más tormentosa y de angustia más insufrible, para dejar de ser un ser comunicativo, traumatizando su participación de adicción, no de necesidad.
- ¡Mi móvil hace fotos y videos, y se conecta a internet!
Los yo-yos y las peonzas pertenecen más al “paleolítico” pasado que a los tiempos vanguardistas y bendita locura del progreso. Pues girando la cabeza sólo un poco, lo podemos ver en cercano pasado, de un ayer que no hace tanto. Donde tener un teléfono de línea ya era cosa de civilización y progreso más anticipado.
La “bestia” de la colonizadora tecnología, ha avanzado con legiones mandadas por el oráculo de los celulares, viviente imagen de la red de comunicación más agresiva, desviando el polo magnético de la locura, que señala hacia todas direcciones y puntos cardinales de nuestras estresadas y agobiantes vidas.
Ni una sola onda perdida que se evada por el camino que va al oído, ni se pueda escapar hacia el infinito cielo, corriendo el peligro (el temor) de perder el factor humano, sustituyendo los susurros por voces de metal. Y como ciudades tecnológicas, viviremos amurallados por las ondas de los wifi y los GPS, con el peligro que conlleva el sembrar semillas de soledad, quedando aislados por la piedra muerta de la muralla apantallada, invisible a los ojos, pero permeable a la visión tibia de la necesidad de conversar livianamente, para acabar encerrados en medio del expresivo silencio de un palacio desierto que es la ciudad, donde somos muchos y, a veces, parece que nadie dice nada.
Sergio Farras, escritor tremendista |
|
| |
sergio farras |
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
| Participa en las conversaciones que te
proponemos en nuestro foro. |
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| © Copyright 2004, ESTE DE MADRID.
Todos los derechos reservados. |
|
|