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El Ayuntamiento ripense toma unas medidas que suponen un ahorro energético y económico para la ciudad
Rivas reduce en 7 toneladas la emisión de CO2 a la atmósfera al retrasar dos semanas el encendido de las luces navideñas y usar leds de bajo consumo
El alcalde de la localidad, José Masa, se comprometió en junio pasado a que Rivas reduzca antes de 2020 en un 50% sus emisiones de CO2
Rivas Vaciamadrid, 6 de diciembre de 2009.- En vísperas de la Cumbre de Copenhague, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha tomado, una vez más, medidas que comprometen a la ciudad en la lucha por frenar el cambio climático. Este año, y por primera vez, se ha decidido encender las luces de Navidad el 18 de diciembre, dos semanas más tarde de lo que se hizo el año pasado. Además, en la iluminación de las principales avenidas se van a emplear dispositivos lumínicos de bajo consumo y baja contaminación.
Con el retraso del encendido se logra un ahorro energético 1.920 kw/hora y 846 kilogramos menos de CO2. El uso de luminarias eficientes y no contaminantes en el alumbrado navideño de Rivas va a representar un ahorro energético de 13.440 kilowatios a la hora y de 6.000 kilogramos menos de emisiones de CO2.
El Ayuntamiento de Rivas va a instalar un alumbrado navideño que, siguiendo las políticas municipales de ahorro y eficiencia energética planteadas desde Rivas Ecópolis, está confeccionado con hilo luminoso de leds y microlámparas incandescentes, con unas potencias de 0,5 y 1 watio, respectivamente. Esta instalación tendrá una potencia de 32 kilowatios en total, mientras que si se hubiera hecho con lámparas incandescentes tradicionales se habrían necesitado 200 kilowatios.
Durante esta Navidad las tradicionales luces que adornan la ciudad permanecerán encendidas un total de 80 horas aproximadamente, entre el 18 de diciembre y el 6 de enero.
Esta medida se une a otras adoptadas, en el marco del proyecto Rivas Ecópolis, de otras tres iniciativas que, en este sentido, ha desarrollado la concejalía: una auditoría para analizar los costes energéticos del alumbrado público, la instalación de reguladores de flujo en los centros de mando y la sustitución de las lámparas de incandescencia por ópticas LED en todos los semáforos de la ciudad y que ya han permitido el ahorro de más de 400 toneladas de CO2
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